Mezcla de tierra para almácigos

En esta sección vamos a hablar sobre la tierra ideal para sembrar tus semillas. Pero antes de hablar sobre la mezcla de tierra para almácigos ideal; quiero que hablemos un poco sobre los diferentes tipos de tierra o tipos de suelo. De esta manera, aprenderás a reconocerlos, a identificar, el tipo de tierra con el que vas a trabajar; y así podrás crear una estrategia para ir fertilizando cada vez más tu terreno.

Haz clic en el siguiente link para que identifiques el tipo de suelo con el que cuentas y de paso aprendas qué frutas u hortalizas se dan con facilidad en ese suelo. Después, continua leyendo este artículo. Leer tipos de suelos en agricultura.

¿Cómo hacer una buena mezcla de tierra para almácigos?

Este labor es muy sencilla. Se caracteriza porque es una tierra que se cierne para facilitar al máximo el crecimiento de las raíces, la aireación, etc.; y porque se prepara con compost o vermicomport para hacerla muy nutritiva. Vamos a darte varios tipos de mezclas según la tierra que predomine en tu huerto.

Mezcla para tierra arcillosa

Mide 1/4 de volumen de tierra para llenar el almacigo y luego pésalo, puede ser en una pesa de cocina. Anota ese peso y pesa la misma cantidad de tierra de tu terreno. Nuevamente pesa la misma cantidad, pero de compost. Moler y cernir los materiales secos, para evitar grandes terrones y mezclarlos.

Mezcla para suelo arenoso

Pesa 1/4 parte en volumen de tierra para llenar tu almácigo. Añade la misma cantidad en peso de compost y la misma cantidad de peso en tierra negra. Moler y cernir los materiales secos, para evitar grandes terrones y mezclarlos.

Mezcla para suelo limoso

Pesa la 1/2 del volumen de tierra para llenar tu semillero. Añade la misma cantidad en peso de compost y añade la mitad del peso en arena. Moler y cernir los materiales secos, para evitar grandes terrones y mezclarlos.

Mezcla para suelo franco

Utiliza 2 porciones (en peso) de esta tierrapara llenar tu semillero y una porción de compost cernido.

¿Cómo colocar la mezcla de tierra para almácigos?

Opción 1: almácigo tradicional

Coloca una capa de compost puro en el fondo del cajón, de unos 5 centímetros, coloca encima la mezcla para semilleros y finalmente, coloca otra capa de 3 centímetros de compost puro.

Opción 2: semillero en matera inteligente

Coloca 7 centímetros de gravilla o piedra en el fondo de la matera y también el tubo de riego;  coloca la tela geotextil; añade 5 centímetros de compost puro sobre el geotextil; llena el almácigo con la mezcla que preparaste y finalmente, coloca otra capa de 3 centímetros de compost puro.

mezcla de tierra para semilleros

La razón por la que se añade una capa extra de compost puro al fondo; es porque al crecer las raíces van agotando los nutrientes disponibles. Al llegar al fondo, van a tener una fuente extra de nutrientes y las trasplantarás estando fuertemente nutridas.

El motivo por el que colocamos una capa de compost puro arriba, para facilitar la germinación de las semillas.

Reutilización de la mezcla de tierra para almácigos

Una vez trasplantes los plantines, te recomendamos guardar esta tierra en un cajón que puedas tapar y regar; para que los microorganismos se mantengan vivos. Luego, cuando vayas a reutilizarla, utiliza 2 porciones de esta tierra de semillero (pesada) y una porción de compost cernido (pesado), para tus nuevas siembras.

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8. Almácigos

semilleros

¿Qué son los almácigos?

Se les llama almácigos o almácigas, a unos semilleros donde generalmente se almacenan y se siembran las semillas de los vegetales. Esta es una zona de la huerta que se tiene especialmente diseñada para que la semilla germine sin dificultad y crezca lo suficiente para que pueda ser trasplantada exitosamente.

¿Qué ventajas tiene sembrar en almácigos?

Incremento de la productividad

  1. Cuando se siembran las semillas directamente en el terreno, estas pueden quedas descubiertas por un ventarrón… y se las pueden comer los pájaros. Pueden un día ser cubiertas por una capa de tierra muy gruesa y nunca germinar, etc. Si en cambio, las sembramos en un pequeño cajón, allí podemos darle el cuidado especial que ellas requieren y de esta manera, lograr un gran porcentaje de germinación de las mismas. Para que te hagas una idea, un almácigo de 0,40 metros cuadrados de lechuga; te servirá para un cultivo de lechuga de 10 metros cuadrados.                                                                                                 
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  2. Otra gran ventaja, es que al colocar una planta grande y desarrollada en el cultivo; ésta va a crecer con gran rapidez y va a cubrir la tierra con su sombra. De esta manera, se va a evitar que prospere la maleza y de esta manera, ahorramos mano de obra de mantenimiento… lo que representa tiempo y dinero. Además, te darás cuenta de desmalezar un almácigo es una tarea más sencilla y rápida de hacer.
  3. Por otro lado, al utilizar durante el tiempo de la germinación, tan solo una pequeña zona de nuestra huerta; estamos incrementando la productividad de nuestro terreno. De esta forma puedes tener en almácigos listos los cultivos que van a reemplazar los que están por cosecharse.
  4. Al sembrar las semillas en un ambiente mucho más controlado que lo que estarían al aire libre; los germinados presentan un crecimiento acelerado; lo que es una maravilla.

Disminución del trabajo en el huerto

  1. Cuando siembras en el cultivo final directamente, debes colocar mayor cantidad de semillas para asegurar tu producción. Esto puede generar que en ciertas zonas tengas una germinación de muchas semillas y en otras zonas, no tengas ni una plantica. Cuando hay exceso, se realiza un trabajo adicional al que se llama raleo; el cual consiste en eliminar plantas del cultivo, con el fin de dejar los espacios suficientes, para que las plantas que se dejan el él, puedan crecer eficientemente; pues sus raíces no tendrán que competir por agua o nutrientes, y sus hojas por luz solar.

Economía en agua

  1. Un tema muy importante hoy en día, es que este método además economiza muchísima agua; pues mientras que un almácigo puede requerir al día 1 o 2 litros de agua (esto varía dependiendo del tamaño del almácigo); sembrar en camas puede requerir entre 60 y 70 litros por día. la tierra directamente. Si siembras en terreno directamente, expuesto al sol… puedes llegar a requerir aún más. Como te darás cuenta ahorras casi un 96% del agua… ¡Por ello la consideramos una técnica muy eficiente!

Plantas más resistentes

  1. Al tener un ambiente protegido, pues las plantas tendrán suficiente agua, suficientes nutrientes, suficiente sol, etc. Los germinados se convertirán en platas vigorosas, con mejor resistencia a plagas y enfermedades.
almáciga

Menor estrés durante el trasplante

Las matas que se siembran en el suelo, suelen sufrir más estrés en el trasplante que las que se siembran en almácigo.

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