Preparación del suelo para cultivar limonaria

Aunque la caña santa o limonaria se da fácilmente en su hábitat natural, requiere una esmerada preparación del suelo si lo que se quiere es lograr una productividad alta de masa verde; adicionalmente a ello, en los cultivos de limonaria, se deben realizar zurcos u otro tipo de drenaje interno de los suelos donde se empoce el agua.

El procedimiento de preparación del suelo para el cultivo del limoncillo consta de tres fases. Vamos a explicarlo como se hace a gran escala, y si solo lo requieres para una matera, podrás realizar los pasos a pequeña escala muy fácilmente. Las tres fases de preparación del suelo para cultivar limonaria son:

  1. Roturación.
    1. del suelo superficial
    2. del suelo intermedio
  2. Riego, cruce y Tiller
  3. Surcos

Preparación del suelo para cultivar limonaria. Primera fase: roturación

Nota: esta preparación solo se requiere cuando se cultiva sobre el suelo. En cajoneras no se requiere.

SUELO SUPERFICIAL

La idea es romper el suelo superficialmente, de unos 10 a 12 centímetros. El objetivo de hacerlo superficial es que de esta forma va a requerir al agricultor pequeño utilizar un equipo de poca potencia y esto va a representar una economía en combustible; además, al romper a poca profundidad evitamos enterrar los residuos orgánicos de la cosecha o vegetación espontánea. Lo que se busca es exponer estos residuos a la intemperie con el fin de iniciar rápidamente el proceso natural de biodegradación.

SUELO INTERMEDIO

Aquí lo que se busca es romper los terrones más gruesos del terreno, los cuales están en los 12-15 cm de profundidad. En esta etapa se debe desherbar la maleza o hierbas no deseadas y picar los rastrojos con el fin de acelerar su descomposición.

Preparación del suelo para cultivar limonaria. Segunda fase: riego, cruce y Tiller

Una vez terminado el alistamiento del suelo intermedio se debe regar el terreno. La idea es suministrar 25 metros cúbicos por cada 1000 metros cuadrados. Lo que se pretende con este riego es germinar las semillas de las hierbas que no deseamos en el nuevo cultivo; por ejemplo, hierbas de un cultivo anterior, hierbas que compitan con el alimento con el nuevo cultivo; o hierbas que inhiban por alelopatía el desarrollo del nuevo cultivo.  Adicionalmente, el agua ayuda a descomponer la materia orgánica del terreno y la adicionada como abono ecológico; también restituirá la humedad y soltura del suelo.

Caña santa preparar el suelo

Quince (15) días después, se debe cruzar el suelo hasta unos 30 cms de profundidad. El objetivo es girar la tierra para enviar las hierbas indeseables a la zona más profunda. Lo que se logra con esto es convertir esas hierbas en abono, pues ellas comienzan a descomponerse al quedar enterradas; si alguna semilla de hierba indeseada no ha germinado, queda enterrada de manera que evitamos que germine y compita con nuestro cultivo de caña santa. Un beneficio adicional de esta práctica, es que vamos a incrementar el porcentaje de materia orgánica del suelo.

Para contrarrestar la erosión eólica, inmediatamente se termina de cruzar la tierra, se pasa esta herramienta perpendicular al cuelo. De esta forma la tierra queda mullida en su superficie.

Preparación del suelo para cultivar limonaria. Tercera fase: surcos

Finalmente se realizan surcos a una profundidad de 30 cms. Recuerda que entre mayor profundidad, tendrás un cultivo más productivo, con mayor masa verde.

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